Argumento de "Al pie del acantilado", libro de Julio Ramon Ribeyro.
 Historia que refleja una dramática social de actualidad: el desalojo.

Leandro, un hombre modesto, acompañado de sus dos hijos varones busca la higuerilla, que considera un reflejo de su propia familia que migra a causa de los continuos desalojos sufridos en la ciudad por culpa de escribanos y policías.

La familia encuentra una de estas plantas, saliendo de la ciudad, en el fondo de un barranco junto a la playa. Leandro decide construir allí  su casa y con la ayuda de sus hijos Toribio y Pepe consigue su cometido.

No fue tarea fácil levantar una vivienda en un lugar donde el agua se filtra por todas partes y cuya superficie se va derrumbando cada cierto tiempo. Pero lo consiguen a costa de arduo trabajo.

Luego, un día, llega Samuel, un hombre extraño pero hacendoso que faena para ellos a cambio de una simple troncha de pescado.

 Samuel levanta su finca en un terraplén próximo convirtiéndose así en vecino de la familia.

La etapa de bonanza y tranquilidad familiar, se rompe cuando Pepe, obstinado en limpiar la playa a fin de obtener dinero cobrando a los bañistas que la utilicen, se ahoga entre los restos de una barcaza hundida en el mar.
 
La búsqueda del cuerpo de Pepe es desesperada.

Leandro, Toribio y Samuel, con la ayuda de pescadores sondean la caleta pero en vano.

Horas más tarde aparece por fin el cuerpo de Pepe a la orilla de una playa próxima tras haber sido empujado por la corriente marina.

Leandro, con mucho pesar, quiere enterrar a su hijo en la playa, pero finalmente el cuerpo es enterrado en el cementerio de Surquillo. Tras la muerte de su hijo, Leandro se hunde en la nostalgia y la soledad aunque en medio de su abstracción percibe la llegada de gente nueva al terraplén que pronto se convierten en sus vecinos.

Aunque su hijo Toribio, con quien ha discutido, porque no quiere trabajar, lo abandona y se va a la ciudad. Pero el hijo pródigo pronto vuelve, ya que anda en amores  con Delia la hija de un sastre vecino.

El drama vuelve a hacerse presente en la historia de esta familia, cuando una cuadrilla de obreros y policías por orden de un juez limeño empiezan a desalojar a todos los vecinos del lugar.

Leandro, se resiste al desalojo ordenado por la municipalidad con el fin de construir nuevos establecimientos de baños para la gente que venía a la playa. A Samuel no lo desalojan pero se lo llevan en un patrullero policial acusado de haber matado a una mujer con una dosis de formón de carpintero.

Leandro discute  con los obreros armados de barretas que vienen a destruir su casa. Y, se siente humillado por ellos que se ríen de su envalentonada actitud. Pero lo piensa mejor y finalmente decide marcharse.

No quería ver lo que iba a pasar con esa finca que era el fruto del esfuerzo de varios años de trabajo.

Llevándose todo lo que puede llevar, seguido por sus perros, se va andando por la playa, en nueva búsqueda de un cobijo.

Su hijo Toribio le da alcance y luego se marcha para traer a Delia que está embarazada. Los tres caminan por la playa, hasta que encuentran una nueva higuerilla, planta salvaje que brota en las brechas más inhóspitas y que para ellos sirve como un referente puntual para levantar junto a ella su nueva morada.


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